Domingo, 14 Junio 2020 14:12

PONENCIA: Apuntes sobre el individuo y su AUTOCONSTRUCCIÓN

Escrito por  Vijitâtman
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Sólo el yo construye al yo.*
Mientras vivas, brilla.**

Una de las cosas más atrayentes de la TI, es la importancia que otorga a la autoconstrucción individual. Félix tiene escritos y vídeos sobre el tema; me remito a ellos.[1]

Para entender la necesidad de autoconstrucción personal, conviene conocer la realidad de la naturaleza del ser humano actual, su docilidad y facilidad para ser sumiso a casi cualquier autoridad. Una referencia son los efectos del Experimento Milgram de psicología social.[2] Las causas son amplias y complejas, su análisis supera la intención de esta ponencia.

Como afirmó Viktor Frankl: “La primera fuerza motivadora del ser humano es la lucha por encontrarle un sentido a su propia vida. Este sentido es único y especifico, en cuanto que es uno mismo quien ha de encontrarlo; únicamente así, el ser humano logra un objetivo que satisface su propia voluntad de sentido”.

La autoconstrucción se ocupa de la parte espiritual del ser humano; y aunque no sea necesario escoger entre ciencia y espiritualidad,[3] sí que es necesario escoger entre materialismo y espiritualidad. Va más allá, como la forja del carácter, el cultivo de las virtudes personales y sociales, etc. Es aquello que desarrolla todo nuestro potencial como seres humanos. Aunque sea obvio, espiritual es diferente a religión, y lo espiritual cabe incluso en una visión atea, pueden ir de la mano, como demuestran las visiones de Epicuro, Demócrito, o dentro de la tradición hindú la escuela Charvaka.

Para ello debemos alimentarnos de belleza,[4] de sublimidad,[5] para desarrollar aquello más elevado, de más calidad, que existe en nosotros como seres humanos. Es necesario señalar que la autoconstrucción necesita esfuerzo personal, incluso una confrontación con la idea que cada persona tiene de sí misma y del mundo.[6] Supone un trabajo que no todas las personas están dispuestas a llevar a cabo.

Se inicia desde el nacimiento, desde la maternidad -por eso esta es tan importante: “dadme otras madres y os daré otro mundo” San Agustín-, con una crianza libre y natural, que tenga especialmente en cuenta el periodo de exterogestación. Para entender este punto me remito a la obra de Casilda Rodrigañez.[7] Conocer su obra nos permitirá acercarnos y autoconstruir la sexualidad humana real, más allá de géneros y otros estereotipos del feminismo queer neopatriarcal.

Aunque en occidente tenemos muchos maestros del saber, que imparten todo tipo de conocimiento, escasea esa figura que hay en oriente: los maestros del ser. En la antigüedad sí existían, ahí está el conocimiento que nos llega desde la Grecia y la Roma clásica,[8] y que en muchos casos tiene puntos en común con lo que se conserva en algunas cosmovisiones orientales. Mientras esa visión ha situado la consciencia, la inteligencia, la virtud, en el corazón mismo de su cosmovisión, la mentalidad moderna otorga poco valor a la mejora y superación personal. La vida del ser humano no es sino una búsqueda de sentido. Cuando lo tiene, es capaz de soportar todas las calamidades; sin un sentido, se sume en la depresión o el cinismo.

 

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Visto 337 veces Modificado por última vez en Jueves, 25 Junio 2020 20:27

2 comentarios

  • Enlace al Comentario Vijit Vijitâtman Sábado, 11 Julio 2020 18:38 publicado por Vijit Vijitâtman

    Estimado Yu Amortoyu
    Como utilizas tan enfáticamente uno de los Mahavakyas del Vedanta Advaita -Yo soy- y por algunas de las elucubraciones que realizas en tu comentario, entiendo que lo haces desde esa posición, aunque creo que el neoadvaita, como otros neo, están haciendo mucho daño.
    Como debes saber, el Advaita considera toda la realidad una ilusión (maia), y por lo tanto solo se preocupa del plano de lo absoluto. Yo soy más seguidor del Trika o Shivaísmo no-dual de Cachemira, que es igual de no-dual que el advaita, pero a diferencia de este, como cosmovisión tántrica, no se queda en el plano de lo absoluto y sabe que para liberarse hay que sumergirse profundamente en la realidad del mundo. Y actuar en él. Pues como dice el Kularnava Tantra: “Porque la verdad hay que realizarla aquí en esta vida. Si aquí no la encuentras, ni pones los medios para tu liberación, ¿Dónde más vas a poder hacerlo?”
    Para ello resulta esencial el autoconocimiento, y la autoconstrucción, ese es el sentido que tiene esta ponencia, aunque evidentemente, desde la mirada del Advaita, sobre todo desde algunas occidentales que no han realizado una buena digestión, no hay que hacer nada. Sin embargo, los maestros tradicionales de Advaita lo primero que recomiendan en realizar una buena y esforzada sadhana.
    Este espíritu pragmático de la filosofía está maravillosamente reflejado en una composición de un conocido poeta hindú, Bholanath:
    “¿Qué has aprendido al leer el Vedanta? Sigues ansiando los buenos manjares, tu mente se ve inundada de deseos. Y, aún después de la muerte, tu sed no se verá satisfecha. Quieres gozar de fama en el mundo. Estás dominado por tus sentidos, y tu mente te mantiene bajo su control. Realmente, no has hecho auténtica sadhana. ¿Qué has aprendido al leer el Vedanta?
    Tus preocupaciones no te han abandonado, ni han desaparecido el miedo o la tristeza. Sigues siendo un necio que se aferra a su concepto de «yo soy así» y «esto es mío». Permaneces igual de apegado al cuerpo. ¿Qué has aprendido al leer el Vedanta?
    No alcanzas a distinguir entre lo real y lo irreal. Ni sabes lo que es el Ser y el No Ser. Te abrazas a tu orgullo y el ego es tu querido compañero. Has bebido el veneno de la presunción pero no has degustado el néctar de la acción correcta, ni tienes fe en las palabras de tu Guru. ¿Qué has aprendido al leer el Vedanta?
    Bhola, escucha. Contempla y medita en el Ser. Olvídate de todo el mundo: alcanza el Ser. Al establecerte en el Ser, habrás leído todo el Vedanta. Pero si no vives en el Ser ¿Qué habrás aprendido al leer el Vedanta?”
    Las mismas consideraciones podríamos aplicarlas al Shivaismo, al Samkya, o a cualquier otro dharsan hindú.

  • Enlace al Comentario Yu Amortoyu Viernes, 10 Julio 2020 23:30 publicado por Yu Amortoyu

    Olas.
    Para mi tratar de generalizar en un tema tan único, en cuanto único es cada ser, es como querer contar las gotas del océano....
    ¿El océano necesita que se le nombre océano para ser? No, somos los humanos los que necesitamos nombrar las cosas, pero ¿para que?.
    Tanto el ser como cualquier otra cosa que pueda ser nombrada no es más que eso: un nombre, y el nombre depende de quién lo nombra, pero el ser no depende del nombre, ni de quién lo nombra.

    Ahora bien, ser en humano es un verbo, y un verbo es una acción, por lo tanto cada quién puede decir con todo el poder que ello conlleva: Yo Soy y esa es toda la definición que puede llegar a hacerse de uno mismo desde la palabra y por ende desde la escritura, ya que la escritura no es más que un intento de representar el viento que sale de los pulmones al exterior por la boca, en un papel o cualquier otro elemento en el que se pueda escribir.

    Dicho lo cual y aún la imperfección que hay en la distancia entre lo que hay dentro (que sale a traves de los pulmones) y lo que puede llegar a ser una palabra congelada en un elemento escribible, se puede decir que realmente cuando alguien llega a decir con plena conciencia: Yo Soy, realiza la acción de Ser y lo puede escribir, congelandolo (muerte por frio).

    A partir de ese momento el individuo ya esta construido totalmente, puesto que no podemos si quiera imaginar lo que puede llegar a ser, ya que es algo desconocido para quien o quienes miren desde fuera de él.

    Todo lo que viene detras del Yo Soy va formando parte de la construcción, no del individuo sino de su forma....Pero lo que le confiere forma es solo una parte de lo que el individuo es o llega a ser. Yo soy un humano. Yo soy asturiano.

    Es imposible construir al individuo y la autoconstruccion es un intento de acercamiento consciente a lo que es en realidad.

    El ser es indefinible.

    Se vierten miles de millones de palabras en libros escritos cocienzudamente sobre el individuo. Pero ¿que es eso del individuo?

    El individuo es ni mas ni menos que un concepto, algo que quiere aproximarse por medio de palabras a lo que sea....es decir no es nada, es como un indicador en una carretera que señala al cielo (sólo sirve para llamar la atención y distraerte de mirar al camino, una distracción).

    Durante generaciones y generaciones los humanos han intentado plasmar en letras, libros y palabras lo que no se puede expresar, porque solo se puede vivir, a todos los niveles y desde todos los puntos de vida.

    Pero como somos libre por naturaleza, cada cual puede emplear lo que llaman tiempo en hacer lo que quiera, aunque lo que quiera sea una quimera, la quimera de tratar de influir en lo que el otro es, incluyendo en ese otro cualquier tipo de ser....manias humanas.

    Entonces ¿porque todo este tinglado que nos hemos montado entre todos?

    Mirandolo desde fuera, simplemente son ganas de tener poder (claro que quien quiere tener poder es porque no lo tiene, con lo cual le resultará muy difícil llegar a tener poder) y para eso se escribe mucho, toneladas y toneladas de árboles son testigos de ello, por no decir montañas enteras de arcilla demolidas por los esclavos sumerios para que los escribas de los señores pudieran escribir lo que ellos quisieron escribir...¿y que fue?

    La Ley.

    Y la ley trata unicamente de como debe ser y actuar el individuo...el general de los individuos....

    He ahi una clave.

    Yo Soy.

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