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5 años 6 meses antes - 5 años 6 meses antes #938 por dalgarra
Yo también respondo Publicado por dalgarra
Bueno, a lo que íbamos, Alex. El mismo Félix en varias de sus obras evidencia “el derrumbe de la convivencia y la sociabilidad, de la cordialidad y los buenos modales, del afecto, la amistad y el amor, entre otras muchas desgracias” (Pensar el 15M y otros textos, 2012) que hace de las asambleas y de casi cualquier tipo de conversación, una lucha de egos y de ver como aplastamos al contrario. Por eso te comentaba que me parecía importante cuidar las formas, sin por ello tener que renunciar a tus convicciones, ni mostrarte como un impostor. Creo que es compatible. Cuidar las formas sería, digamos, parte de la belleza, no tiene nada que ver con la autocensura y ser políticamente correcto. Dices que te molesta el exceso de buenos modales. Intentaré aplicar los justos.

Dices que tus descalificaciones no van contra las personas sino contra sus actitudes. No es lo mismo decir “persona cobarde”, “cobardes personas”, “ser cobarde” que por ejemplo “personas que actúan con cobardía”, etc. Lo primero es categórico, lo segundo si va en la línea que comentas. De todas maneras, gracias por la aclaración, yo también a veces caigo en las descalificaciones categóricas, somos humanos.

He leído prácticamente toda la obra de Félix, la cual valoro muchísimo aunque eso no implica que esté de acuerdo con absolutamente todo. Por otro lado, esas discrepancias no me impiden colaborar con él y con otras personas. El calificativo de “seres nada” es una de esas discrepancias que mantengo desde el principio. Desde Parménides, un filósofo que tengo también en gran consideración, se dice que “el ser es y no puede no ser”. Mantengo que somos un potencial de las distintas capacidades humanas (capacidad de amar, de ver, de reflexionar, de hacer…) y nuestra vida es un proceso de actualización de este potencial. Decir ser-nada es una contradicción ontológica. Se trata, eso sí, de darnos un sistema donde podamos acercarnos a una plena actualización de nuestro potencial humano, algo que ciertamente no ocurre en estos momentos.

Está claro que hay diversas formas de entender esto de la RI y parece ser que especialmente se dan dos divisiones, los que somos catalogados de pusilánimes, irresponsables, buenistas, cobardes, victimistas, etc. por diferentes razones y los que obviamente creen seguir la línea ortodoxa, que es del todo respetable. Comparar nuestras reflexiones con las ideas de partidos políticos como Podemos creo que no es afortunado, va por el compañero José Francisco. Encontraríamos partidos políticos para casi cualquier tipo de reflexiones vistas de forma parcial, también para las vuestras, pero no creo que este sea el camino y además, no sería cierto. Estoy de acuerdo con José Francisco que en la vida también hay dolor y que también hay que poner buenas dosis de combatividad, pero también hay que poner luz en lo que ignoramos o en lo que sólo sabemos a través de terceros o en lo que conocemos de forma muy parcial. Unos cuantos genocidios y matanzas se han producido porque nos ignoramos unos a otros.

El medievalista Rémi Brague tiene una frase que me gusta mucho, dice “Se trata de aceptar que el otro pueda ser tan sincero en sus convicciones, que yo creo falsas – o, al menos incompletas- como yo lo soy también en las mías, que creo por supuesto verdaderas”. Da que pensar y obliga a tener en consideración las ideas del otro, sin apresurarse a calificarlo de irreflexivo.

Para mí, hay que diferenciar entre el acto de migrar (emigrar e inmigrar son dos palabras para un mismo proceso) y las formas de subsistencia de los que migran y de los que no lo hacen. En sí mismas las migraciones no son deshumanizadoras, se han producido migraciones durante toda la historia del mundo, los territorios del mundo han recibido la llegada de gentes de otras partes del planeta y muchos pueblos han recibido influencia y han influido en otros pueblos. Un buen ejemplo es la península ibérica, sus habitantes somos el fruto de innumerables cruces de diferentes culturas durante milenios. No es el cruce entre etnias, ni las influencias culturales las que nos destruyen, creo. De hecho, hay innumerables ejemplos de gentes de las clases populares que han estado abiertas a ello desde siempre y fueron los poderes verticales los que intentaban segregar e impedir que fluyeran en todas direcciones las diferentes formas de entender la vida. Me viene a la memoria, como la Iglesia católica en Catalunya, durante la Baja Edad Media, obligaba a judíos y musulmanes a llevar en sus ropas un pequeño círculo de tela de un color determinado para que fueran reconocidos y prohibía los matrimonios mixtos. Detrás de toda prohibición está el objeto de la prohibición, en este caso una costumbre existente y previa que está lo suficientemente extendida para poner en riesgo unos determinados intereses de una clase dominante. Como curiosidad decir que precisamente les obligaban a llevar esos círculos de tela porque en apariencia no se diferenciaban de los cristianos, un buen libro para entender esto es “Els jueus Catalans” de Manuel Forcano. De hecho se conocen asentamientos judíos en Catalunya desde principios de la Alta Edad Media, siglos después de la destrucción del Segundo Templo. Es decir, después de tantos siglos de mezclas en apariencia eran indistinguibles unos de otros.

Así que creo que lo que nos deshumaniza es aquello que hacemos que va en contra del desarrollo de nuestro potencial. No si nos movemos de un sitio a otro, como hicieron por ejemplo los habitantes pirenaicos cuando a finales de la Alta Edad Media bajaron de las montañas y fueron ocupando el resto del territorio. Estaremos de acuerdo, ahí sí, que el trabajo asalariado va en contra del desarrollo de este potencial, independientemente si somos autóctonos o no.

Dices que los emigrantes se limitan a disfrutar del trabajo y esfuerzo que otras gentes han hecho para crear esas condiciones. Eso, creo, es contradictorio, si esas condiciones son deshumanizantes, tienen también responsabilidad los autóctonos y si no hay trabajo asalariado en un lugar porque los autóctonos han hecho la revolución no habrá migrantes que vengan para ocupar un puesto de trabajo salariado. Y si esas condiciones no son deshumanizantes, unas personas autóctonas que desarrollan su potencial humano pueden estar dispuestas a aceptar, no desde el paternalismo, sino desde la ayuda mutua, a otras personas que buscan mejorar sus formas de subsistencia porque en su lugar de origen no sea ya posible por cualquier circunstancia. Durante mi estudio del común catalán, he podido constatar, como en las comunidades rurales se producían diferentes situaciones cuando llegaba un foráneo que quería formar parte de la comunidad, muchas veces era aceptado, siempre, evidentemente que el foráneo estuviera dispuesto a aceptar las normas de la comunidad y a aportar por el bien común, aunque ya se encontrara con unas condiciones preestablecidas. Repito, las migraciones se han producido siempre y no todo han sido ocupaciones colonialistas o imperialistas.

Dices que la mayoría de emigrantes no van a grupos de estudio y reflexión, esto es igual que para la mayoría de autóctonos. Dices que la mayoría de emigrantes no luchan por arreglar los problemas de la sociedad, esto es igual que para la mayoría de autóctonos. Y podríamos seguir comparando y llegar a una misma conclusión porque la clave no es el migrante.

En un anterior mensaje hice referencia a las comunidades imaginadas y las comunidades reales, creo que se pasaron por alto porque no las expliqué. Se trata de un concepto del profesor y escritor Benedict Anderson. Una comunidad imaginada se crea induciendo una conciencia de grupo, en la cual sus miembros no se conocen entre sí. Están unidos por vínculos verticales con la abstracción (Nación, Dios, Raza...) inducida desde arriba. Por ejemplo la nación necesita una conciencia nacional, el catolicismo una conciencia católica, el Islam una conciencia islámica. Mientras que en una comunidad real sus miembros se conocen y cooperan, por lo tanto tienen numerosos vínculos horizontales. Las comunidades reales suelen ser de pocos miembros, ellas mismas acostumbran a imponerse límites de escala (el número de Dunbar suele ser un buen indicador). Cuando se supera ese límite tienen costumbre de escindirse de forma consciente, formando nuevas comunidades, nuevos asentamientos. Por ejemplo, los Huteritas hoy lo hacen.

En las sociedades preindustriales se daba una mezcla de las dos, existía la comunidad imaginada inducida desde el poder y también la comunidad real que era creada desde abajo. Era lo que E.P. Thompson llamó cultura patricia (y su economía moral paternalista) y cultura plebeya (y su economía moral de la multitud) respectivamente. Esta cultura plebeya tenía sus propias tradiciones y creencias, distintas a las de la cultura patricia. Por ejemplo, decir que el cristianismo es parte de la tradición de la cultura popular desde la Alta Edad Media es muy matizable. Es sabido que las creencias espirituales del mundo rural siempre han solido ser diferentes de las existentes en las ciudades. En la Antigua Roma, antes de que el cristianismo fuera religión oficial del imperio, sus ciudadanos tenían en poca estima a los que vivían en pagus (zonas rurales) y les llamaban paganus (habitante del campo) de forma despectiva, porque seguían sus propias tradiciones.

Posteriormente, cuando el catolicismo se convierte en la nueva religión de Estado, los llamados despectivamente como paganos serán los no-cristianos, que igualmente viven en pueblos o aldeas y que tienen su folclore local, sus cultos y creencias preromanas de corte animista. La cristianización en el mundo rural será muy lenta, se dice que en la Alta Edad Media los pueblos y aldeas estaban mal cristianizados y al principio será un fenómeno más bien urbano. Y en la Baja Edad Media a través de los informes de las visitas episcopales a las aldeas y pueblos, al menos en Catalunya, se puede vislumbrar la preocupación que sentía la clase eclesiástica porque la gente seguía un cristianismo con unas connotaciones que eran consideradas paganas (de forma despectiva) y que más bien eran de corte animista y relacionados con los ciclos de la naturaleza. Ya, en época moderna (siglos XVI-XVII), en Catalunya, fue un fenómeno sin parangón en el resto de la península, la caza de brujos y brujas (que en realidad eran personas que seguían unas tradiciones anteriores al cristianismo). Incluso me enteré hace poco que hasta finales del siglo XVIII en el pueblo de Sotres (el pueblo más alto de Asturias) no tuvieron iglesia y los hombres y mujeres vivían juntos sin casarse, prometiéndose fidelidad bajo un tejo.

Es decir, las tradiciones y las costumbres eran muy locales, pero no por ello eran fijas e inmutables y cerradas a influencias externas. Según la historiadora Lidia Montesinos: “Las costumbres son una materia escurridiza y su positivación (su integración en el derecho positivo) nunca es perfecta y absoluta; pero además, el carácter permanentemente negociado de las costumbres dificulta que estas puedan ser capturadas”. Por el contrario, las tradiciones de la cultura patricia nos han llegado ahora como tradición popular, pero ya digo que fue un proceso lento, que ofreció gran resistencia y que en muchas ocasiones la Iglesia y el Estado no tuvieron más remedio que asimilar algunas de esas tradiciones anteriores, dándoles una cobertura cristiana. Con esto no quiero negar lo positivo del cristianismo, que es mucho y que fue muy diverso, pero si es bueno diferenciar entre casta sacerdotal que tenía un interés particular en ampliar la comunidad imaginada infundiendo una conciencia católica y lo que es el verdadero mensaje cristiano.

En la actualidad hay exceso de comunidad imaginada y escasez de comunidades reales. De hecho, el concepto pueblo hoy día tiene más carácter de comunidad imaginada que lo que fue realmente en el pasado: una pequeña comunidad de gente que se conocía y se apreciaba. Por el hecho de no existir prácticamente comunidades reales en Occidente, aparte de la familia, amigos y poco más, tampoco existe una verdadera cultura popular, lo que hay ahora es una cultura de mercado. Así que eso que dicen los partidos identitarios, que la emigración destruye la cultura popular es falso, porque no la hay desde hace tiempo. Lo que existe es una cultura construida desde arriba y el llamado multiculturalismo es sólo un paso más en esa construcción desde lo alto, igual que estamos en la transición del Estado al globalismo o gobierno mundial. La cultura popular se crea desde comunidades reales, formada por gente próxima, que se conoce. Independientemente de su condición, de su origen, lo importante es que se conozcan y lleguen a apreciarse. Eso no impide que estemos condenados a entendernos aquellos que no nos conocemos tanto, que vivimos en lugares distantes, si no queremos que esté mundo reviente. Es responsabilidad de todos.

Abrazos
Última Edición: 5 años 6 meses antes por dalgarra.
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5 años 6 meses antes #939 por jescribano
Respuesta de jescribano sobre el tema Yo también respondo
Hola David, y demás amigos,

Ya comenté mi caso de emigrante, quizá el único de todos los que habéis hablado del tema. Y quizá también el más duro hablando sobre ello. Además, he crecido en un pueblo de la Mancha de 7.000 habitantes con unos 2.000 inmigrantes, donde he conocido y conozco a unos cuantos. Igual que en Inglaterra los conocí durante 5 años.

El comentario sobre que se mantienen posturas similares a partidos políticos es obvio. No sólo Podemos, sino todos los demás partidos, las instituciones estatales, ONGs, televisiones, empresarios,... apoyan la postura paternalista sobre los inmigrantes. Es ideología del sistema. Igual que: feminismo, homosexualidad, tecnolatría, multiculturalismo, transhumanismo, nacionalismo, islamismo, catolicismo, judaísmo, budismo, progresismo, positivismo,...

Y algo sí que queda de nuestra cultura. Aunque de momento esté muerta y no se valore apenas. Hay gente que la aprecia y defiende. No sólo hay que crear una nueva cultura popular, siendo la creación lo importante. También será para mi una cultura de raíz occidental y europea, greco-romana y cristiana. Que también recoja las tradiciones prerromanas y las particularidades posteriores de mi tierra conquense. Yo no reniego de mi pasado. Y deseo que nadie lo haga, que amen lo bueno de su propia cultura e historia.

Un abrazo
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5 años 6 meses antes #940 por Alex Cosma
Respuesta de Alex Cosma sobre el tema Yo también respondo
1- Modales: En última instancia, en la R.I. tiene que haber de todo, incluidos los modales "menos buenos", siempre que no imposibiliten el debate. En cualquier caso, insisto en que lo que yo observo (observo y callo mucho más de lo que hablo y escribo) es que, con la excusa del respeto, la pulcritud y la corrección, se esconde la pusilanimidad y la falta de argumentos... Es la misma actitud del pueblo en general: a falta de TODO, éste se limita a llorar y patalear, y a ser VÍCTIMA.
No digo que todo esto lo vea aquí ,en la R.I., sino que mi actitud COMBATIVA está influida (azuzada) por esas otras actitudes MASIVAS que observo. La otra opción sería sumarme a la "barbarie sensiblera", y no, NO PUEDO NI DEBO.
2- El hecho de que tal o cual filósofo teorice algo no quiere decir que sea VERDAD. Las disquisiciones sobre el SER a mi particularmente me CARGAN y no poco. Pues bien, tú mismo hablas del POTENCIAL humano, ese potencial que está oxidado por falta de uso. Por tanto, ya NO SOMOS (enteramente humanos). Quizá en castellano se pueda usar el ESTAR en vez de el SER... es una idea que dejo ahí. Pero el fondo del asunto, semántica al margen, es real y acertado. Hasta que alguien no nos da UNA BUENA HOSTIA EN TODA LA CARA no despertamos o reaccionamos. Eso es lo que ha hecho Félix con su ideario, incluida la expresión SER NADA (que nos guste o no es acertada en lo esencial... mira por donde, precisamente por no ser apta para PUSILÁNIMES). ¿Por qué a hay otras personas a las que ni de lejos les molesta esa expresión? Son (somos) tarugos insensibles? habrá de todo, pero lo que sí es cierto es que no somos pusilánimes. Lo único malo que encuentro en dicha expresión es es, a veces, es CACOFÓNICA (o como se diga), y queda mal dentro de la frase.
3- Sobre la cobardía, más de lo mismo: sutilezas. Yo mismo aclaro en mis intervenciones que se puede ser cobarde y bella persona al mismo tiempo, por tanto ya va implícita la matización dirigida a sensibleros (que ciertamente quizá me podría ahorrar expresando la idea de la forma que tú dices, puede ser, no lo niego, pero cada uno tiene su estilo).
4- Migraciones: Mira por donde ahora el sensiblero voy a ser yo, porque me ofende profundamente (je) y me parece un insulto a la inteligencia la comparación que insistes en hacer entre las migraciones del pasado y las actuales.
a) Las grandes migraciones del pasado (LAS GRANDES) siempre ha ido ligadas a imperialismos, y ERAN LENTAS. Todo lo que es lento es asumible, por malo que sea, ahí tienes el ejemplo de la rana y el agua hirviendo; y donde dice rana por un humano y el ejemplo sigue siendo válido). Lo de ahora no tiene nada que ver dada su velocidad... Y no sólo la velocidad, sino la calidad humana de los migrantes: ¿qué piensan ellos de la modernidad, de occidente, de los europeos? Los que piensan que son el origen de todo mal, ¿a qué vienen? ¿a sumarse al mal? Y ojo a lo que sigue: los que no lo piensan ¿por qué vienen? porque esto les parece MEJOR (mejor para SU CULO, no hay ninguna grandeza en esa decisión); es decir, que no eres tú ni yo quién decidimos por ellos lo que es bueno o malo para ellos, sino que lo hacen ellos. Eso por un lado, por SU LADO. Y por el nuestro ¿qué hay? Pues, por resumir, dos tendencias: los que están a favor, o no en contra, de las migraciones masivas y veloces ACTUALES (es decir, las que SON y ESTÁN y no las que podrían ser o estar o han sido o estado en otros momentos de la historia), y los que están en contra o no a favor. Pues bien, aquí hay matizaciones que hacer, porque los de aquí ya hemos hecho EL RECORRIDO de la modernidad y unos quieren seguir haciéndolo (la mayoría, por desgracia) y otos no (por ejemplo los de la R.I.); en otras palabras: me ofennnnde profffunnnndamente (je) que alguien pueda pensar que yo estoy en contra de las migraciones masivas para proteger un tipo de vida de la cual estoy intentando salir (salir sin emigrar), equiparando mi discurso al de la ultraderecha (pro modernidad), por demás falso por ser, simplemente, el discurso necesario para afianzar el contrario, o supuesto contrario, el del progresismo (pro modernidad): tesis, antítesis, resultado síntesis. Las tres falsas.
Resumen: deberá asumir la responsabilidad de su ERROR el inmigrante que decide sumarse AL MAL al cual pertenezco y al cual conozco muy bien por haber vivido en él y colaborado con él, y del que trato de salir o revertir a BIEN (sin emigrar).
¿Cómo es posible que restemos gravedad a lo que hace el emigrante sumándose al MAL, al mismo tiempo que nos llenamos la boca con lo MALOS que somos? eso no es coherencia (es otra cosa que me reservo para no llegar al límite de aguante de algunos). Yo, por contra, estoy LEGITIMADO para detectar y afirmar errores de los demás porque primeramente detecto los míos. Lo cual no implica que necesariamente acierte en una u otra "detección", pero al menos mantengo una COHERENCIA que sí es IMPRESCINDIBLE para no tener que añadir otra incapacidad a lista de incapacidades que me definen como SER NADA.
Más resumido si cabe: ¿Cómo es posible, David, restar importancia al HECHO IRREFUTABLE de que los emigrantes que llegan a la modernidad no hacen otra cosa AFIANZAR el sistema de dominación del que dicen huir?
Yo entiendo a los emigrantes, y los entiendo porque no han hecho el recorrido completo de la modernidad, y los cantos de sirena les empujan a querer realizarlo... Lo que es INADMISIBLE es que, so pretexto de defender la humanidad de los emigrantes (que, por lo demás, ni está ni se la espera, como bien has llegado a reconocer, muy a tu pesar) afirmemos o insinuemos que no podemos o no debemos constatar que la SUMA de todas esas decisiones (tan humanas y por "amor") son una prueba, a su vez IRREFUTABLE, de lo que equivocados y engañados (auto-engañados) que estamos; que ESTAMOS y que SOMOS: somos lo contrario tanto de la RAZÓN como de lo SENSIBLE, somos un DISPARATE con ojos. Y por supuesto la determinación de ULISES nos parece, no irrealizable, sino ininteligible.
5- Sobre comunidades imaginadas y reales; quizá mi respuesta a tu larga exposición te parezca injusta, por brevedad; pero lo será por estar ya parcialmente respondida con todo lo anterior. Veamos:
Tanto los "identitarios" como los proinmigración (enfrascados en el falso debate oficialista) defienden comunidades imaginadas, por tanto, no me parece muy certero terminar tu exposición poniendo a la primera corriente de las dos como la equivocada, o la perversa. En mi caso tengo muy claro que me diferencio de las dos corrientes: Yo no abogo por la expulsión de nadie de ninguna parte, ni por prohibirles nada, sino por decirles a los inmigrantes y los proinmigrantes, bien alto y bien claro, QUE LA ESTÁN CAGANDO, Y MUCHO. Y que luego no servirán lloros y lamentos; (¿acaso tienes dudas de que cuando llegue lo que va a llegar los inmigrantes y proinmigrantes volverán a LLORAR y a sentirse sólo VÍCTIMAS y verán el MAL en los indentitarios?)

Tú decides dónde y cómo posicionarte, David. En mi caso no tengo ningún miedo de que me asocien a tal o cual corriente.
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5 años 6 meses antes #941 por Alex Cosma
Respuesta de Alex Cosma sobre el tema Yo también respondo
Por cierto, si de ACEPTAR el MAL MENOR se trata, pues adelante: me sumo a lo expuesto por José Francisco, esto es, elijo el "mal menor" de la parte más o menos positiva (e incluso la negativa con reparos) de la cultura de la que soy descendiente (aunque por desgracia poco practicante).

Los males menores aceptados por otros son los siguientes:

- Los inmigrantes aceptan (el remoto y, de facto, inexistente caso de que reflexionen sobre ello) como "mal menor" que su actitud redunde en JODERLO TODO MÁS.
- Los proinmigración aceptan (en el remoto y, de facto, inexistente caso de que reflexionen sobre ello fuera de la R.I.) como "mal menor" el "detallito" de que que los inmigrantes no llegan para crear "comunidades reales", sino "comunidades imaginadas" adaptadas a las necesidades actuales de las clases dominantes.

Podría seguir enumerando males menores en otros ámbitos, pero lo dejaré en esos dos por mor de la brevedad.
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5 años 6 meses antes #943 por dalgarra
Respuesta de dalgarra sobre el tema Yo también respondo
En relación a la cultura de raíz occidental, la cual yo también valoro, sólo decir que Parménides es el primer filosofo que enuncia la necesidad (no contingente) del ser. Y no es una cuestión intrascendente, esta necesidad del ser es de las pocas cosas realmente seguras que encontraremos en la filosofía.

Bien, creo que han quedado claros los posicionamientos. Alex, José Francisco, sólo decir que si queréis escribir algún artículo sobre cualquier tema enviadlo a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. y gustosamente lo publicaremos.

Abrazos
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5 años 6 meses antes #944 por Alex Cosma
Respuesta de Alex Cosma sobre el tema Yo también respondo
La filosofía que yo valoro es la misma que, según parece, Félix quiere impulsar: LA POPULAR.

Si tratamos de llegar a la gente de a pie, del siglo XXI, hablándoles del SER "hacemos un pan como unas hostias". Por tanto, lo que de VERDAD y POSITIVO tenga ese concepto (que yo particularmente pongo en duda) hay que traducirlo (el que pueda o quiera). Además, ¿no se afirma que la gente se busca la vida lo mejor que puede y ya está; y que si huye de dolor en vez de enfrentarlo, pues huye y ya está, y da igual todo lo demás? Dónde queda el SER en esa afirmación (pues yo creo que está más cerca del SER NADA felixiano que del SER ontológico filosófico).

El camino de la degradación sólo se puede detener (y, en su caso, revertir) primero deteniéndonos en nuestro caminar, y luego desandando camino, no buscando atajos ni dando saltos triples mortales con tirabuzón. Por tanto, si no somos capaces de comprender y admitir la infinita gravedad de los procesos migratorios actuales, llegando incluso a afirmar su bondad o inocuidad, ¿cómo diantres vamos a comprender la importancia del SER? (concepto, como digo, ininteligible para la mayoría, empezando por los emigrantes).

¿Estamos capacitados para comprender y perorar sobre ABSTRACCIONES (el SER en mi opinión lo es) y no para constatar hechos tangibles como la nocividad de los procesos migratorios actuales, llegando a presentarlos como buenos, contradiciendo al propio emigrante que (aunque sea con la boca pequeña) afirma que preferiría no emigrar?

Si todo el "mundo sensible" está de acuerdo en que emigrar es un drama, ¿cómo es posible que al mismo tiempo concluyan que los procesos migratorios son inocuos e incluso positivos?

Si los que se van de un país no están de acuerdo con lo que sucede en ese país, ¿cómo pretender arreglar algo yéndose de ese país? ¿Acaso lo pretenden realmente?

¿Dónde queda el SER en todo esto? Pues en todo caso queda COMO RESPONSABLE; ya que de la misma forma que no se puede "no ser", no se puede ser IRRESPONSABLE.

Hay un autor, Pedro García Olivo, que habla de tales abstracciones (nocivas) en las que la modernidad se ha embolicado, pero al oponerlas a lo tangible pone como ejemplo "el dolor del otro"; es decir, que si el quehacer humano estuviera movido y/o tomara en consideración "el dolor del otro", y no fuera movido por abstracciones, la cosa iría mejor (o algo así). Esto me cuadra más y aún así me chirría, porque, de nuevo, podemos hacer de ese dolor un salvoconducto para incurrir en otras nocividades, como el victimismo ("el mal está afuera" no es sólo cosa de los occidentales aburguesados, también está, a la vista de las evidencias, muy arraigado en los emigrantes de países "pobres") y el eudemonismo (la vida como búsqueda de la felicidad; y en su peor versión, como ausencia de dolor).

Un apunte (le estoy cogiendo gusto a eso de jugar a ser suspicaz y sensiblero como caricaturización de sensiblerías reales): al decir que han quedado claros los posicionamientos e invitarnos a escribir otros artículos aparte, ¿das por cerrado este hilo que has abierto y/o tus intervenciones en él?

Abrazos
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Gracias a Foro Kunena