Viernes, 04 Octubre 2019 14:45

REFLEXIONES DESDE GUATEMALA

Escrito por  Iliana
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Objetivos

A largo plazo

El objetivo no es únicamente reformar al sistema sino derrocarlo, socavándolo desde sus raíces para cambiarlo en forma integra y radical, a medida que se van construyendo la independencia, libertad, democracia popular, justicia y paz, de un nuevo sistema centrado en satisfacer las necesidades de los seres humanos; sistema que está por imaginar, crear y consolidar.

Es decir, trabajar y luchar cotidianamente no por mejorar al sistema capitalismo, poniendo nuestro empeño en impulsar reformas que le son inofensivas que continúen con la opresión, la explotación de los seres humanos y la destrucción de la naturaleza sino, al mismo tiempo, imaginando y creando un nuevo sistema, organizado en forma diferente, con base en la realidad y no en las ficciones del sistema actual, sin opresión ni explotación ni destrucción de la madre tierra.

A corto y mediano plazo

De lo que se trata ahora es de acabar lo más rápidamente posible con la guerra total de aniquilamiento con la que tratan de eliminarlos, no luchando con las mismas armas del enemigo sino encontrando y poniendo en marcha otros tipos de lucha que cambien la relación de fuerzas entre la población y las elites dominantes, permitiendo a los pueblos alcanzar sus objetivos de cambio social. Es decir, creando nuevas formas de lucha que no estén basadas en la fuerza militar ni en la fuerza bruta ni en la manipulación ideológica de las masas sino en la conciencia organización, responsabilidad y compromiso del mayor número de personas, capaces de analizar las contradicciones y debilidades del capitalismo y trazar una estrategia de cambio social en consecuencia, difundiendo sus análisis lo más extensamente posible. Se trata de minimizar el peligro de represión, guerras y genocidios, afrontando la guerra total de aniquilamiento con
actitudes y comportamientos cotidianos y aparentemente anodinos en todos los campos, dando un salto cualitativo individual y colectivo; Es decir, pasando de la defensiva a la ofensiva, de la resistencia e indignación habituales a la elaboración de una estrategia multidimensional y multiubicua que, defina los lineamientos e impulsando acciones innovadoras que despierten las consciencias lo más ampliamente posible, involucre a la mayoría de la población y no solamente a los pueblos indígenas, no sòlo a las mujeres sino a los hombres, jóvenes y personas mayores, no solamente a un país sino a todo el continente americano “Abda Yala”, tales como unificación y coordinanción de las luchas, el boicot contra ciertos productos alimentarios, medicinas y aparatos eléctricos y gasolina, el consumo reflexivo y responsable, la creación de múltiples monedas sociales a nivel local, la infiltración en todos los sitios posibles para aprender a controlar tecnologías como los teléfonos, las centrales eléctricas, internet, etc., llegando al mayor número de personas y organizaciones honestas y comprometidas; la formación de redes de sostén (albergue, alimentación, transporte que permitan la difusión y respaldo lo más amplios posibles de las ideas.) etc.

¿Cómo?

Hay que salir de la dicotomía reforma/revolución y comprender que el ser humano no puede crear una nueva sociedad de un día para el otro, con una barita mágica, sino que los cambios históricos solamente pueden darse por medio de pequeños pasos o pequeñas reformas, mismo si hay periodos históricos como el actual en los que el proceso se acelera. La revolución integral, al contrario de lo que se nos ha enseñado, no es solamente un enfrentamiento violento y esporádico entre dos clases diferentes (que puede llegar a ocurrir cuando la relación de fuerzas lo permite o el contexto geopolítico lo exige) sino la suma coordenada y articulada de toda una serie de pequeñas “reformas” multidimensionales que se integran a un proceso de cambio cotidiano a largo plazo en el que a diferentes velocidades y niveles todos esos pequeños pasos convergen y se orientan conscientemente hacia un cambio social integral y radical a nivel planetario. Este proceso será reformista o revolucionario en la medida en la que las personas y colectivos que lo protagonizan no consideren las reformas (los pequeños pasos) como objetivos finales sino como parte integrante de un cambio social integral y radical a corto, mediano y largo plazo y actúen en consecuencia. Debemos estar conscientes entonces por una parte de que no todos los pequeños pasos llevan a la revolución, sino que, como pasa actualmente, se quedan en reformas puntuales que sirven como distractores, permitiendo al sistema capitalista seguir reproduciéndose y de que, por otra parte, las reivindicaciones legitimas de los pueblos únicamente podrán hacerse valer en la medida en la que la revolución integral y radical vaya consolidándose. En la medida en la que haya una consciencia clara y el compromiso revolucionario de cada uno de los que participa a su consolidación en vías de un cambio multidimensional integral y radical.


Salir del pensamiento reformista, que considera a las reformas como el objetivo final, para llegar a la constatación de que lo que necesita la humanidad es dicho cambio social integral y radical a largo plazo, incluyendo tanto cada una de nuestras pequeñas acciones cotidianas como los enfrentamientos masivos contra el sistema, implica que seamos nosotros mismos en tanto que personas y colectivos autónomos y multi-dimensionales los únicos que caminando, tejiendo todos en la misma dirección y poniendo cada uno su granito de arena seremos capaces de acabar con el sistema que nos destruye y esta acabando con la Madre Tierra. Con todo el amor y valores que nos constituyen en tanto que seres humanos, implica también mucho coraje y perseverancia para ir en contra de la corriente y afrontar la violencia del Estado y sus instituciones (entre las cuales su brazo armado, el ejército y la policía) por lo que será necesario implementar la desobediencia civil y todas aquellas medidas necesarias legales, políticas, espirituales y financieras, etc., para impedir que se siga violando la integridad de los seres humanos y de la madre tierra. Hay que salir también de la dicotomía violencia/pacifismo pues ambos no son más que instrumentos que deberán emplearse en función del contexto especifico de la lucha.


Por supuesto el sistema va a seguir con sus políticas de represión y exclusión, tratando de abatir a cualquier persona o iniciativa que se interponga con sus intereses, razón por la cual la necesidad de una estrategia (no una receta) y de una fuerte organización autónoma que coordine y articule miles de otras organizaciones a todos los niveles, así como tener claros los valores, principios y metodología de nuestra acción. De manera que cuando alguien en Abda Yala decida participar activamente al proceso de cambio que hará colapsar al capitalismo  en el continente lo haga en el marco de esa estrategia, coordinando y articulando sus actividades con los demás y creando una coalición con las personas, comunidades y organizaciones que van en la misma dirección; De manera a ir conformando una fuerza susceptible de afrontar al sistema y derrocarlo desde abajo, desde arriba y horizontalmente en una lucha multidimensional lo más extensa posible a todos los niveles (local, nacional e internacional).


El sistema pretende acabarnos en todos sus frentes no solamente utilizando la fuerza bruta sino: con una lógica de mercantilización y destrucción de la naturaleza, base de nuestra vida en el planeta; a través de la alimentación, sacando a los campesinos de sus tierras y haciéndonos comer comida chatarra; a través de la medicina/veneno; a través de la monopolización de las fuentes de agua y el despojo de tierras, a través de megaproyectos y megainfraestructuras, a través de la informática, la biotecnología, la robótica y otras tecnologías destructoras de empleo, a través de la domesticación y colonización de nuestras mentes, etc. Nuestras armas serían salir lo más posible de esa lógica de manera a multiplicar la organización y las actividades creativas de los movimientos que ya existen y consolidarlas relacionándolas con los demás;  Impulsar el cultivo de nuestros propios alimentos y medicinas, consumiendo aquellos provenientes de la agricultura campesina local y huertos familiares; producir y utilizar las medicinas de plantas, creando centros de salud comunitarios, ocupando fábricas y edificios de vivienda, multiplicando los festivales artísticos y literarios, apoyando las luchas por el agua, los megaproyectos y megainfraestructuras a todos los niveles (local, nacional e internacional), etc.

Ya que actualmente no solamente es necesario defender la vida y enfrentar la guerra contra la tierra y contra los pueblos sino utilizar la oportunidad que nos da esta guerra de fortalecer la conciencia  y organización de los pueblos al mismo tiempo que se va construyendo y tejiendo al mismo tiempo otro mundo, otra sociedad y otra vida. De ahí que sea urgente y necesario cambiar la relación de fuerzas actual, tomando conciencia de que el único camino que nos queda es socavar al sistema capitalista actual desde sus raíces: monopolizaciòn de los medios de producción (principalmente la tierra pero también la tecnología, la ciencia, etc., en pocas manos), trabajo asalariado, extractivismo, mercados (mercantilización de seres humanos y de la naturaleza) al mismo tiempo que vamos construyendo el sistema de libertad y amor en el que queremos vivir y queremos que vivan nuestros hijos. En este sentido, es necesario consolidar nuevas formas de lucha dirigidas no solamente a resistir ni  a tomar el poder burgués ni a preservar las instituciones y la democracia burgueses sino a construir un nuevo sistema y nuevas entidades de administración y gestión social que “desconcentren el poder a lo largo de todo el tejido social en el seno de los espacios sociales de la familia, la fábrica, el barrio, la comunidad, el territorio o cualquier otro ámbito de lo social-humano posible... cambiando el esquema gradual de primero tomar el poder y segundo y sólo después cambiar el mundo, por la nueva estrategia de empezar, aquí, ahora y en todo lugar a cambiar el mundo de inmediato, confrontando las formas del poder social capitalista en todos los espacios que ellas ocupan, y en todo el entero tejido de las sociedades, para ir gestando desde ya y ubicuamente los gérmenes y los espacios del nuevo mundo y de la nueva sociedad. Y todo esto, al mismo tiempo que nos apoyamos en todos esos espacios nuevos, creados en contra y arrebatados palmo a palmo al capitalismo, no para “tomar el poder” estatal o político vigentes, sino más bien para subvertir y desestructurar, para revolucionar completamente a esos poderes estatales y políticos y también para construir y emplazar en su lugar otro modo radicalmente diverso de todas las relaciones políticas y con ello, otra forma también totalmente diferente de gestión de los asuntos colectivos de la comunidad social” (Carlos Antonio Aguirre Rojas, en el seminario “Generando contrapoderes desde abajo y a la izquierda o de como cambiar el mundo, revolucionando desde abajo el poder” San Cristóbal de las Casas, Chiapas 3 de enero de 2007. Seminario organizado por el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), la Revista Rebeldía, la Revista Contrahistorias y el Centro Immanuel Wallerstein de Chiapas).

Es necesario construir, en forma multidimensional y multidireccional con la estrecha participación de la población explotada y oprimida un sistema político cultural en el que se consoliden contra poderes y formas de organización populares, se respete la diversidad de los diferentes actores sociales, se fomente una democracia autentica en la que cada persona (individual y/o colectiva) pueda tomar parte directa a la toma de decisiones y realizarse en tanto que sujeto susceptible de conducir su propio futuro. Al mismo tiempo que, paralela y simultáneamente, se construye también un nuevo sistema basado en: 1) La regeneración y conservación de los ecosistemas por medio de tecnologías de producción agrícola apropiadas y sostenibles; 2) el control de las poblaciones mismas sobre sus recursos tierra, agua, bosques y subsuelo; 3) formas equitativas, sostenibles y solidarias de producción, intercambio, consumo y tratamiento de desechos que tomen en cuenta las dimensiones sociales y ambientales del cambio social y la necesidad de situarlo en torno a las necesidades de los seres humanos y de la madre tierra.

Esto no puede hacerlo una persona o una organización sola (todos somos líderes dicen los zapatistas) sino que comenzando desde ya y uniendo todos nuestros esfuerzos :

1)      Construir una red de bloques geopolíticos, a partir de un blog centrado en Abda Yala (Amèrica Latina  liberada de todo colonialismo y dependencia) que sirva como: i)  lazo de unión entren los pueblos que luchan en todos los paìses del continente (no lo gobiernos); ii) propulsora de una reacción en cadena de conscientización e intercambio de saberes y experiencias que tenga como objetivo principal fortalecer el cambio integral hacia un modelo de construcción del futuro, saliendo de la lógica actual  (dinero, Poder). No una red centralizada que vaya de arriba para abajo sino toda una serie de bloques geograficos descentralizados, interrelacionados y unidos por valores, principios y objetivos comunes, en los que cada persona u organización que desee participar pueda exponer lo que está haciendo, sus ideas y experiencias, de manera que dichas ideas y experiencias, así como el debate, se difundan lo más extensa y profundamente posible.

2)      La descentralización deberá equilibrarse con una multiplicidad de blogs encargados de catapultar las ideas lo más lejos y multidireccionalmente posible, al mismo tiempo que se estimula el debate (creo que es factible) entre aquellos que se interesen a las diferentes problemáticas. En este sentido, mismo si para algunos su blog estaría focalizado sobre un sólo tema o un sólo país y para otros su blog tendría una visión más diversificada toda la red debería compartir una visión holística, sistemica e internacionalista en la que se relacione lo local con lo nacional y planetario (principalmente en lo que concierne al continente americano)y todos los elementos interaccionen entre sí.

3)      Esto, en la forma mas subterránea posible, es decir, cada uno continuando a hacer lo que está haciendo, le gusta e interesa pero tratando de identificar a las personas y organizaciones que van en la misma dirección a todos los niveles, pasando la información y las ideas y tejiendo redes, tratando de hacerlo con el perfil lo más bajo y exponiendo lo menos posible la vida y dignidad de las personas.

El blog que queremos construir en Guatemala (el compañero aún no ha podido hacerlo), forma parte de este proceso centralizador/descentralizador no solamente sirviendo como punto de
encuentro entre diferentes blogs sino que al mismo tiempo focalizándose en la implementación, fortalecimiento y consolidación de una “Red autónoma y multidimensional de investigadores comunitarios y populares en Latino América a la que el blog o los blogs que los compañeros construyan en Argentina y en los otros países estarían conectados, conglomerarndo al mayor número de personas honestas y comprometidas que quieran participar.


2)      Al mismo tiempo, como les he dicho, me parece urgente encontrar
una fuente de financiamiento para permitir que personas muy valiosas que
actualmente tienen que trabajar solamente para subsistir, tengan más
tiempo para participar a la presente iniciativa mientras que otras
tengan mejor equipo de trabajo y facilidades para trabajar y viajar, así
es que toda sugerencia es también bienvenida.
Algunas reflexiones:

No hay que esperar a que todo el mundo este consciente para hacer algo puesto que la consciencia no se adquiere solamente de la teoría, sino que surge del equilibrio entre lo que hacemos y vemos que hacen los demás, su práctica cotidiana, y la explicación (teórica) que nuestro intelecto da a esa práctica. No es con palabras ni con doctrinas ni con política partidista que se va a hacer consciencia en las personas, sino con acciones concretas y una coherencia entre lo que decimos y hacemos. En ese sentido mi viaje el año pasado fue muy esperanzador, hay personas lindas en todas partes que están haciendo cosas muy diversas, en el campo del arte, del tejer redes, de la espiritualidad y el arte, de construir otra economía (las monedas y el intercambio locales son fundamentales en la difícil situación que se está viviendo), etc., y al mismo tiempo están claras del rol del Estado y la necesidad de trabajar juntas sin jerarquías, apoyándose mutuamente, por ejemplo. Lo que no percibí fue que dichas personas sintieran la necesidad de una estrategia de cambio social ni de dar un salto cualitativo pasando de la defensiva a la ofensiva. La mayoría piensa que el cambio social se va a dar espontáneamente y no hay necesidad de teorizar, lo que tal vez podría ocurrir si la humanidad tuviera miles de años por delante pero la destrucción y el peligro de aniquilamiento total van demasiado rápido y no creo que sea posible invertir la situación  sin una estrategia que muestre claramente los objetivos, valores y lineamientos que sirvan de lazo de unión entre las diferentes iniciativas y luchas, sirviendo de base a las tácticas locales, muy diversas, que los pueblos y comunidades concernidos tendrán que decidir ellos mismos, según los diferentes contextos geográfico/históricos y culturales de cada lugar. Será necesario que se sigan multiplicando las iniciativas, pero también un fuerte trabajo subterráneo de debate, organización y toma de consciencia tanto a nivel individual que colectivo, en un proceso que una estrechamente lo político intelectual (sin partidos y sin etiquetas) con la práctica política cotidiana, que deberán fundirse en una sola unidad.


Pienso que solamente en esta forma podrán  el ser humano y las comunidades superarse a sí mismas, cambiar la relación de fuerzas desfavorable en la que se encuentran y cambiar el rumbo hacia una mejor sociedad ; Se ha dejado pasar demasiado tiempo, la burguesía, ella sí muy consciente de sus intereses, ha empleado toda suerte de subterfugios y distractores tanto ideológicos como no ideológicos, tanto pacíficos como violentos para apartarnos del objetivo de cambio social integral y radical que sólo puede salvarnos del caos y la destrucción total, nuestra unión y organización conscientes. Por lo que ahora nos encontramos sumamente debilitados y tenemos que trabajar duramente en ambas direcciones, analizar, sistematizar las diferentes experiencias tanto pasadas como presentes y definir una estrategia para seguir con nuestra práctica cotidiana de cambio, redoblando el paso.

Estoy convencida de que todo esto solamente lo podrán hacer las comunidades, colectivos y personas locales que tienen un conocimiento de su territorio y problemáticas locales, al mismo tiempo que tejen redes a todos los niveles (local, nacional, regional e internacional) que les permitan compartir y difundir la información, las ideas, los debates, pero también las iniciativas concretas, los obstáculos que se están encontrando, la forma en la que se están solucionando los problemas, etc., por lo que una investigación popular y comunitaria serà tambièn necesaria.  Todo esto ya está pasando actualmente, pero a una velocidad mucho menor de la que avanzan la destrucción y la muerte por lo que, para agilizar el proceso hay que tomar consciencia ante todo de que somos una comunidad planetaria y solamente construyendo, consolidando y fortaleciendo esa comunidad otro mundo será posible. Múltiples estrategias comunicativas serán necesarias para desencadenar este trabajo, siempre siguiendo lineamientos que nos unan y compartiendo estrategias, tácticas y experiencias, ya que como sabemos pedagógicamente es más importante e impactante aprender viendo a alguien hacer una cosa y haciéndola uno mismo que leyendo un libro o manual. Razón por la cual los estudiantes universitarios salen sin saber hacer nada. ¿cómo llegar a la gente más de a pie sin asustarla? He ahí el detalle como diría Cantinflas, hay que continuar construyendo una nueva pedagogía desde el jardín infantil hasta la universidad, hay que continuar hablando con los vecinos, familia y amigos, hay que impulsar miles de debates, no lo sé. A medida que esta nueva pedagogía se vaya desarrollando y las diferentes experiencias se vayan compartiendo, esta pregunta irá siendo contestada; Hay que mostrar sobre todo que la paz y la felicidad solo se lograrán con mucho trabajo y mucho amor, a medida que tomemos las riendas en la mano, unamos nuestros objetivos y comencemos a dirigir, juntos y sin jerarquías, los cambios que pronostican una nueva sociedad. Desde las ideas solamente no podremos construir lo que buscamos, entre otros, porque no hemos utilizado el lenguaje (reflejo de nuestro pensamiento y de nuestra practica) adecuado para crear y vivir comunidad, por lo que  tenemos que descartar el discurso intelectual separado de ese pensamiento y de esa práctica e ir construyendo paralelamente una teoría revolucionaria, con el fin de romper con las dicotomías, construir equilibrios y finalmente trabajar juntos, apoyándonos y cooperando los unos con los otros, aceptándonos como somos pero, exigiéndonos honestidad, compromiso, trabajo y amistad ya que pensar igual a los otros no es garantía de nada ni nos lleva a ninguna parte (salvo al totalitarismo).  Las diferencias dejan de ser un problema cuando las cosas se discuten ampliamente, todos participan a la toma de decisiones en condiciones de igualdad y, sobre todo, se  lega a comprender que sólo unidos tendremos la oportunidad de sobrepasar este periodo histórico tan terrible en que estamos viviendo y la necesidad de recorrer el camino en la forma más eficaz y rápida posible para alcanzar los objetivos que nos hemos trazado. No estamos jugando, estamos trabajando y luchando por nuestra sobrevivencia.

La represión y los actos de salvajismo y horror con los que se trata de atemorizarnos no son mas que la muestra de que el sistema esta tan débil que ya no puede gobernar con su discurso/políticas/ideologías/religiones de siempre, de que cada día se abren más las puertas y ventanas para que entre una racha de esperanza y el pueblo siga informándose, reflexionando, discutiendo, imaginando, creando y construyendo las redes del poder hacer, poder pensar y poder decidir que le permitan ir tejiendo su propio futuro. Cada día se hace más evidente la necesidad de dejar de lado rivalidades, dogmatismos, partidismos y egoísmos (que en el fondo no son sino luchas de intereses y poder en el seno de las mismas organizaciones que se llaman de izquierda) para acumular fuerzas, articular las diferentes luchas e impedir que la represión y la violencia sigan expandiéndose. Cada día se hace más evidente la necesidad de que cada persona, comunidad y organización tome control de su propia existencia y se responsabilice de la construcción de su propio futuro y del futuro de los niños en cada país y en el mundo.

La estrategia popular y comunitaria

La definición, difusión e implementación de dicha estrategia va a requerir un tiempo y trabajo intensos y exigirá la participación comprometida de personas conscientes y responsables que intercambien experiencias a partir de encuentros periódicos y, en la medida de los posible, cara a cara, en los que se incentive la reflexión, el debate y la practica revolucionaria. Esto hace necesario que cada uno de nosotros se convierta en un átomo responsable del cambio social siendo nuestra tarea principal la de multiplicarnos, informando y haciendo conciencia en las comunidades sobre la necesidad de comenzar a imaginar e implementar un mundo diferente, basado en otros objetivos y valores sociales que los de nuestro mundo actual, así como de cambiar individualmente nuestras actitudes y comportamientos para impulsar ese apoyo en forma coherente si es que queremos parar la guerra total de aniquilamiento, la destrucción de la naturaleza, los asesinatos y los genocidios. El apoyo reciproco internacional de otros pueblos también será fundamental. Lo importante es hacer converger las luchas, con toda su diversidad y diferencia, hacia un objetivo común que no podrá alcanzarse más que en la medida en la que se salga de la dicotomía partidista (los buenos contra los malos) y se comprenda que para construir otros mundos, otra sociedad y otra vida habrá que abandonar completamente el marco institucional y la forma de funcionamiento económica-social del sistema actual. Lo importante es que estemos claros sobre ese objetivo común y que dejemos de trabajar en forma aislada, que unifiquemos nuestros conceptos y aprendamos de las diferentes experiencias, tratando de proteger al máximo la vida y la integridad de las personas.

Nuestra hipótesis/propuesta es entonces que la definición e implementación de una estrategia latinoamericana de cambio social integral y radical que sistematice las experiencias, defina los
lineamientos principales de acción y los contenidos políticos de los conceptos así como los valores y los principios solamente podrá hacerse desde abajo, involucrando a  las comunidades, colectivos y personas locales que tienen un conocimiento de su territorio y problemáticas locales, al mismo tiempo que se tejen redes a todos los niveles (local, nacional, regional e internacional)  que  permitan compartir y difundir la información, las ideas, los debates que desenmascaren al modelo mismo de organización y funcionamiento del sistema socio/económico/cultural en el que estamos viviendo,  pero también las iniciativas concretas, los obstáculos que se están encontrando, la forma en la que se están solucionando los problemas, etc., por lo que para definir la estrategia será necesaria una investigación popular y comunitaria que agilice el proceso, considerando que somos una comunidad americana (incluyendo los pueblos de Norteamérica) y construyendo, consolidando y fortaleciendo esa comunidad. No hay que esperar a que todo el mundo este consciente para comenzar a definir la estrategia e implementarla pues tenemos la experiencia de los cientos de años de lucha de nuestros antepasados y de la historia reciente y no es con palabras ni con doctrinas ni con discursos partidistas o religiosos que los pueblos van a toma consciencia, sino con acciones cotidianas concretas, nuestras actitudes y formas de comportarnos y una coherencia entre lo que decimos, pensamos y hacemos.

Aunque este proceso ya está en marcha no será posible invertir la situación y acabar con la guerra en el más corto plazo posible sin una estrategia que muestre claramente los objetivos, valores y lineamientos que unan a las diferentes iniciativas y luchas, sirviendo de base a las tácticas locales, muy diversas, que cada pueblo y comunidad concernido tendrá que decidir en forma autonoma, según los diferentes contextos geográfico/históricos y culturales que existan en cada lugar diferente. Una estrategia con carácter popular y comunitario que Impulse y facilite un proceso autónomo, participativo/multiplicativo a los diferentes niveles de reflexión-debate-acción de investigación, no académica, en los pueblos, comunidades, organizaciones y colectivos. Una investigación en la que, no solamente se discuta como hacer frente a la guerra total, sino la misma población participe activamente al proceso de estudio de sus propios problemas y forma de solucionarlos, multiplicando en todos los lugares, procesos colectivos de análisis, reflexión y debate teórico/conceptual al mismo tiempo que se construyen y estrechan lazos de unión que permitan a los pueblos interrelacionarse e irse federando. Lo que implicaría: 1) Definir quiénes, donde y cuando podrían contribuir a elaborar la estrategia y difundirla; 2) Saber que entiende cada uno por una revolución integral y radical y definir un concepto común; 3) Establecer los principios básicos que permitirían difundir la estrategia a diferentes sectores de la población y diferentes organizaciones en diferentes países Para ello será necesario que se sigan multiplicando las iniciativas, pero también un fuerte trabajo subterráneo de debate, organización y toma de consciencia tanto a nivel individual que colectivo, en un proceso que una estrechamente lo político intelectual (sin partidos y sin etiquetas) con la práctica política cotidiana de los pueblos y comunidades, que deberán fundirse en una sola unidad/diversidad.

Solamente en esta forma se podrá  cambiar la relación de fuerzas desfavorable en la que se encuentra el continente y cambiar su rumbo hacia una mejor sociedad ; Se ha dejado pasar demasiado tiempo, la burguesía, ella sí muy consciente de sus intereses, ha empleado toda suerte de subterfugios y distractores tanto ideológicos como no ideológicos, tanto pacíficos como violentos para apartarnos del único objetivo que puede salvarnos del caos y la destrucción total, nuestra unión y organización conscientes. Por lo que ahora nos encontramos sumamente debilitados y tenemos que trabajar duramente en ambas direcciones, analizar, sistematizar las diferentes experiencias tanto pasadas como presentes y definir una estrategia para seguir con nuestra práctica cotidiana de cambio que una a todas las personas honestas, comprometidas, serias y trabajadoras del continente, redoblando el paso.


Ya que si bien el proceso de cambio está ya en marcha lo hace muy lentamente, mientras que el proceso de aniquilamiento va muy rápido, vamos a una velocidad mucho menor de la que avanzan la destrucción y la muerte por lo que, para agilizar el proceso y controlarlo esta estrategia no podrá ser definida ni crear sinergias más que cuando se unan y trabajen juntas las mismas personas, comunidades y organizaciones que estén conscientes de que sus diversas luchas, esfuerzos y trabajos forman parte esencial de una transformación social integral y radical y sientan la necesidad de vincularse estrechamente a lo que están haciendo los demás.

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